Abre el segundo acto un mes después del cierre del primero. Los tres galanes de la academia de Nise discuten la tardanza de la boda con Liseo, atribuyéndola a una leve enfermedad de la dama. La conversación es ligera, festiva, llena de ingenios cortesanos. Cuando Nise aparece, los tres galanes compiten en versos de celebración por su recuperación. La escena despliega, en métrica variada, la convención cortés de la enhorabuena de la salud. Bajo el juego retórico, sin embargo, late ya el conflicto: Laurencio está cortejando a Finea, Nise lo sospecha, y los celos van a estallar en la escena siguiente.
DUARDO.No siempre mueve el deseo1063el codicioso interés.1065LAURENCIO.¿De Nise la enfermedadha sido causa bastante?FENISO.Ver a Finea ignorantetemplará su voluntad.LAURENCIO.Menos lo está que solía.Temo que amor ha de serartificioso a encenderpiedra tan helada y fría.DUARDO.¡Tales milagros ha hechoen gente rústica Amor!1075FENISO.No se tendrá por menordar alma a su rudo pecho.LAURENCIO.Amor, señores, ha sidoaquel ingenio profundoque llaman alma del mundo,y es el dotor que ha tenidola cátreda de las ciencias;porque sólo con amoraprende el hombre mejor1080sus divinas diferencias.Así lo sintió Platón;esto Aristóteles dijo;que como del cielo es hijo,es todo contemplación;1085della nació el admirarse,y de admirarse nacióel filosofar, que dioluz, con que pudo fundarsetoda ciencia artificial,1090y a Amor se ha de agradecerque el deseo de saberes al hombre natural.Amor, con fuerza süave,dio al hombre el saber sentir;1095dio leyes para vivirpolítico, honesto y grave.Amor repúblicas hizo;que la concordia nacióde amor, con que a ser volvió1100lo que la guerra deshizo.Amor dio lengua a las aves,vistió la tierra de frutos,y como prados enjutosrompió el mar con fuertes naves.1105Amor enseñó a escribiraltos y dulces concetos,como de su causa efetos.Amor enseñó a vestiral más rudo, al más grosero;1110de la elegancia fue Amorel maestro; el inventorfue de los versos primero;la música se le debey la pintura. Pues ¿quién1115dejará de saber biencomo sus efetos pruebe?No dudo de que a Finea,como ella comience a amar,la deje Amor de enseñar,1120por imposible que sea.1125FENISO.Está bien pensado ansí.¿Y su padre lleva intento,por dicha, en el casamiento,que ame y sepa?DUARDO.Y yo de aquí,infamando amores locos,en limpio vengo a sacarque pocos deben de amaren lugar que saben pocos.1130FENISO.¡Linda malicia!LAURENCIO.¡Estremada!FENISO.¡Difícil cosa es saber!LAURENCIO.Sí, pero fácil creerque sabe, el que poco o nada.FENISO.¡Qué divino entendimientotiene Nise!DUARDO.¡Celestial!FENISO.¿Cómo, siendo necio el mal,ha tenido atrevimientopara hacerle estos agravios,de tal ingenio desprecios?LAURENCIO.Porque de sufrir a neciossuelen enfermar los sabios.1145DUARDO.¡Ella viene!FENISO.Y con razónse alegra cuanto la mira.NISE.Mucho la historia me admira.CELIA.Amores pienso que sonfundados en el dinero.1150NISE.Nunca fundó su valorsobre dineros Amor;que busca el alma primero.DUARDO.Señora, a vuestra salud,hoy cuantas cosas os vendan alegre parabiény tienen vida y quietud;que como vuestra virtudera el sol que se la dio,1155mientras el mal la eclipsó,también lo estuvieron ellas;que hasta ver vuestras estrellasfortuna el tiempo corrió.Mas como la primavera1160sale con pies de marfily el vario velo sutiltiende en la verde ribera,corre el agua lisonjeray están riñendo las flores1165sobre tomar las colores;así vos salís trocandoel triste tiempo y sembrandoen campos de almas amores.1170FENISO.Ya se ríen estas fuentes,y son perlas las que fueronlágrimas, con que sintieronesas estrellas ausentes;ya las aves sus corrienteshacen instrumentos claros,1175con que quieren celebraros.Todo se anticipa a veros,y todo intenta ofreceroscon lo que puede alegraros.Pues si con veros hacéis1180tales efetos agoradonde no hay alma, señora,más de la que vos ponéisen mí ¿qué muestras haréis,qué señales de alegría,1185este venturoso día,después de tantos enojos,siendo vos sol de mis ojos,siendo vos alma en la mía?1190LAURENCIO.A estar sin vida lleguéel tiempo que no os serví;que fue lo más que sentí,aunque sin mi culpa fue.Yo vuestros males pasécomo cuerpo que animáis;1195vos movimiento me dais;yo soy instrumento vuestro,que en mi vida y salud muestrotodo lo que vos pasáis.Parabién me den a mí1200de la salud que hay en vos,pues que pasamos los dosel mismo mal en que os vi.Solamente os ofendí,aunque la disculpa os muestro,1205en que este mal que fue nuestro,sólo tenerle debía,no vos, que sois alma mía,yo sí, que soy cuerpo vuestro.1210NISE.Pienso que de oposiciónme dais los tres parabién.1215LAURENCIO.Y es bien, pues lo sois por quienviven los que vuestros son.NISE.Divertíos, por mi vida,cortándome algunas floreslos dos, pues con sus coloresla diferencia os convidadeste jardín, porque quierohablar a Laurencio un poco.1220DUARDO.Quien ama y sufre, o es locoo necio.1225FENISO.Tal premio espero.DUARDO.No son vanos mis recelos.FENISO.Ella le quiere.DUARDO.Yo haréun ramillete de fe,pero sembrado de celos.1229EXT-1
La academia en función: la enhorabuena cortesana
La escena dramatiza una práctica habitual en las academias literarias del XVII: la enhorabuena, composición poética por el restablecimiento de la salud de la presidenta o de un miembro destacado. Las academias de Sevilla, Madrid y Valencia conservaban registros de estas celebraciones en sus actas. La forma estándar era una composición en verso (décima o soneto) con estructura tripartita: invocación, elogio, augurio.
Lope reproduce el formato con fidelidad. Los tres galanes (Duardo, Feniso, Laurencio) se turnan en décimas que cumplen los tres movimientos. La diferencia es que Lope añade el subtexto: mientras los versos celebran la salud de Nise, el espectador sabe que Laurencio está cortejando a Finea. La cortesía pública oculta la traición privada, y el lector atento percibe la disonancia.
La línea de los académicos es típica del Madrid de 1613. La academia del duque de Pastrana (mencionada en 3.2 v. 2126), la de los condes de Lemos, las academias informales que se reunían en las casas de la nobleza media: todas practicaban este ritual. Lope mismo había participado en varias y conocía las convenciones.ext1_academias
EXT-2
La frase de Celia: «amores fundados en dinero»
Celia, criada de Nise, enuncia en el verso 1156 lo que la pieza ha ocultado bajo el barniz neoplatónico desde el verso 635 (el soneto al Pensamiento de Laurencio). La crítica suele atribuir a los criados la función de revelar lo que el galán oculta. Celia hace exactamente eso: dice lo que la pieza no quiere que se diga.
Robert ter Horst leyó esta frase como momento de revelación moral: «la economía está en boca de los criados, la doctrina en boca de los señores; pero los criados aciertan más en lo que predicen».ext2_terhorst La estructura social del corral —donde los lacayos eran percibidos como portavoces de la verdad incómoda— soportaba este tipo de revelación. La frase de Celia, brevísima, contiene la lectura económica de toda la pieza.
Aparato textual (3 variantes)
Verso
PROLOPE (O)
Marín
López Martín
Patterson
1133–1135
atrib. variantes
LAURENCIO M AB
(sigue O)
(sigue O)
1156
«fundados en el dinero» O
(igual)
(igual)
(igual)
1191–1210
décima de Laurencio O
(igual)
(igual)
(igual)
↩ Fausta Antonucci, «La polimetría en La dama boba: funciones poéticas y dramáticas», en Preludio a «La dama boba» de Lope de Vega, ed. Espejo Surós y Mata Induráin, BIADIG 54 (Pamplona: EUNSA, 2020), 111-129, aquí 115-116; Marc Vitse, «Polimetría y estructuras dramáticas en la comedia de corral del siglo XVII», en El sustento de los discretos, ed. Aurora Egido y José Enrique Laplana (Zaragoza: IFC, 2007), 165-180.
↩ Sobre la convención de la discontinuidad temporal en la comedia áurea y la ruptura lopesca con las unidades aristotélicas, véase Felipe B. Pedraza Jiménez, El universo poético de Lope de Vega (Madrid: Laberinto, 2003), 145-167.
↩ James E. Holloway Jr., «Lope's Neoplatonism: La dama boba», Bulletin of Hispanic Studies 49, n.º 3 (1972): 236-255, aquí 250-252.
↩ Sobre las academias literarias del Madrid del XVII, véase José Sánchez, Academias literarias del Siglo de Oro español (Madrid: Gredos, 1961), 89-145; Willard F. King, Prosa novelística y academias literarias en el siglo XVII (Madrid: Real Academia Española, 1963).
↩ Robert ter Horst, «The Economic Parable of Time in Lope de Vega's La dama boba», Romanistisches Jahrbuch 27 (1976): 294-313, aquí 302.
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