Profundidad
Léxico y contexto
ACTO I · ESCENA 3

1.3 Nise y Heliodoro: la disertación sobre la prosa

Casa de Octavio (sala de Nise)

redondillasabbavv. 273–309

Aparece Nise por primera vez en escena, presentada con una disertación literaria. Está leyendo a Heliodoro —novelista griego del siglo III d.C.—, y discute con su criada Celia la diferencia entre prosa historial y prosa poética. La escena establece su perfil: mujer letrada, lectora ambiciosa, con vocabulario académico. Importa el contraste con la siguiente escena (1.4), donde Finea fracasa con la cartilla. Dos pedagogías opuestas en versos consecutivos: la culta de Nise, la imposible de Finea.

CELIA.¡Y tal que obliga a no abrille ni tocalle! NISE.Pues, ¿por qué? CELIA.Por no ensucialle, si quieres que te lo diga. En cándido pergamino vienen muchas flores de oro. NISE.Bien lo merece Heliodoro, griego poeta divino. CELIA.¿Poeta? Pues pareciome prosa. NISE.También hay poesía en prosa. CELIA.No lo sabía. Miré el principio y cansome. NISE.Es que no se da a entender, con el artificio griego, hasta el quinto libro, y luego todo se viene a saber cuanto precede a los cuatro. CELIA.En fin, ¿es poeta en prosa? NISE.Y de una historia amorosa, digna de aplauso y teatro. Hay dos prosas diferentes: poética y historial; la historial, lisa y leal, cuenta verdades patentes, con frasi y términos claros; la poética es hermosa, varia, culta, licenciosa, y escura aun a ingenios raros. Tiene mil exornaciones y retóricas figuras. CELIA.Pues, ¿de cosas tan escuras juzgan tantos? NISE.No le pones, Celia, pequeña objeción; pero así corre el engaño del mundo. FINEA.¡Ni en todo el año saldré con esa lición! CELIA.Tu hermana con su maestro. NISE.¿Conoce las letras ya?