Profundidad
Léxico y contexto
ACTO I · ESCENA 2

1.2 Octavio y Miseno conversan sobre las dos hermanas

Casa de Octavio

octavas realesABABABCCvv. 185–272dignidad, argumento elevado

Cambio de espacio y de metro. La acción se traslada de la venta a la casa de Octavio en Madrid, y la pieza sube el registro métrico: las octavas reales —el metro más alto de la dramaturgia áurea, asociado a momentos de gravedad reflexiva— sirven para la conversación entre el padre y su amigo Miseno. Octavio expone aquí la situación que la pieza desplegará: tiene dos hijas, una boba y rica, otra discreta y pobre, y eso lo angustia. Miseno aplica la consolación tópica del XVII: la dote compensa la falta de ingenio. La respuesta queda sin contestar; la pieza se encargará de cuestionarla.

MISENO.Parece que os quejáis. OTAVIO.¡Bien mal emplea mi hermano tanta hacienda! No fue sabio. Bien es que Fabio, y que no sabio, sea. MISENO.Si en dejaros hacienda os hizo agravio, vos propio lo juzgad. OTAVIO.Dejó a Finea, a título de simple, tan gran renta, que a todos hasta agora nos sustenta. MISENO.Dejola a la que más le parecía de sus sobrinas. OTAVIO.Vos andáis discreto, pues a quien heredó su bobería dejó su hacienda para el mismo efeto. MISENO.De Nise la divina gallardía, las altas esperanzas y el conceto os deben de tener apasionado. ¿Quién duda que le sois más inclinado? OTAVIO.Mis hijas son entrambas; mas yo os juro que me enfadan y cansan, cada una por su camino, cuando más procuro mostrar amor y inclinación a alguna. Si ser Finea simple es caso duro, ya lo suplen los bienes de Fortuna y algunos que le dio Naturaleza, siempre más liberal, de la belleza; pero ver tan discreta y arrogante a Nise, más me pudre y martiriza, y que, de bien hablada y elegante, el vulgazo la aprueba y soleniza. Si me casara agora —y no te espante esta opinión, que alguno la autoriza—, de dos estremos, boba o bachillera, de la boba elección, sin duda, hiciera. MISENO.¡No digáis tal, por Dios! Que están sujetas a no acertar en nada. OTAVIO.Eso es engaño, que yo no trato aquí de las discretas; sólo a las bachilleras desengaño. De una casada son partes perfetas virtud y honestidad. MISENO.Parir cadaño, no dijérades mal, si es argumento de que vos no queréis entendimiento. OTAVIO.Está la discreción de una casada en amar y servir a su marido; en vivir recogida y recatada, honesta en el hablar y en el vestido; en ser de la familia respetada, en retirar la vista y el oído, en enseñar los hijos, cuidadosa; preciada más de limpia que de hermosa. ¿Para qué quiero yo que, bachillera, la que es propia mujer concetos diga? Esto de Nise por casar me altera; lo más, como los menos, me fatiga. Resuélvome en dos cosas que quisiera, pues la virtud es bien que el medio siga, que Finea supiera más que sabe, y Nise menos. MISENO.Habláis cuerdo y grave. OTAVIO.Si todos los estremos tienen vicio, yo estoy, con justa causa, discontento. MISENO.¿Y qué hay de vuestro yerno? OTAVIO.Aquí el oficio de padre y dueño alarga el pensamiento: caso a Finea, que es notable indicio de las leyes del mundo, al oro atento. Nise, tan sabia, docta y entendida, apenas halla un hombre que la pida; y por Finea, simple, por instantes me solicitan tantos pretendientes, del oro, más que del ingenio, amantes, que me cansan amigos y parientes. MISENO.Razones hay, al parecer, bastantes. OTAVIO.Una hallo yo, sin muchas aparentes, y es el buscar un hombre en todo estado lo que le falta más, con más cuidado. MISENO.Eso no entiendo bien. OTAVIO.Estadme atento. Ningún hombre nacido a pensar viene que le falta, Miseno, entendimiento, y con esto no busca lo que tiene; ve que el oro le falta y el sustento, y piensa que buscalle le conviene, pues como ser la falta el oro entienda, deja el entendimiento y busca hacienda. MISENO.¡Piedad del cielo! ¡Que ningún nacido se queje de faltarle entendimiento! OTAVIO.Pues a muchos que nunca lo han creído les falta, y son sus obras argumento. MISENO.Nise es aquésta. OTAVIO.Quítame el sentido su desvanecimiento. MISENO.Un casamiento os traigo yo. OTAVIO.Casémosla; que temo alguna necedad, de tanto extremo. NISE.¿Dióte el libro?