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Presentación

1.10 La llegada de Liseo: el retrato sin piernas

ESCENA 1.10 · vv. 850–950

Estudio crítico de

Nombre Apellidos del Alumno

Curso · Centro · Asignatura

Fecha de autógrafo

Madrid, 28 de abril de 1613

princeps 1617

la

dama boba

de Lope de Vega

1.10 La llegada de Liseo: el retrato sin piernas vv. 850–950
La dama boba · Lope de Vega · 1613 damaboba.com
Lope de Vega · 1562–1635

Fase de composición

Madurezel Lope del Arte nuevo

6

rasgos identificativos

  1. 01 Fórmula consolidada: tres actos, polimetría funcional, mezcla de lo trágico y lo cómico
  2. 02 Comedia urbana de capa y espada en su esplendor
  3. 03 Maestría en la construcción del enredo y el doble plano amo/criado
  4. 04 Personajes de mayor complejidad psicológica
  5. 05 Publicación del Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (1609)
  6. 06 Etapa de las grandes comedias: Peribáñez (1605-08), Fuente Ovejuna (1611-18), El perro del hortelano (1613-15), La dama boba (1613)
·

¿cómo encaja La dama boba?

Lope autografía La dama boba en Madrid el 28 de abril de 1613, fecha que la sitúa de pleno en su etapa de madurez. Han pasado cuatro años desde la lectura del Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (1609) ante la Academia de Madrid, y la fórmula está plenamente consolidada: tres actos (no jornadas, ya con conciencia teórica), polimetría funcional, mezcla de lo trágico y lo cómico, decoro de los personajes según su condición. La pieza pertenece a la familia de las comedias urbanas de tema amoroso —Madrid, las dos hermanas, los pretendientes, la dote— pero la singulariza el motivo central de la educación por amor, que conecta con la tradición neoplatónica y con la sátira de los cultos. La dama boba convive con El perro del hortelano (1613-15), con la que comparte hibridación de lo cortesano y lo cómico, y precede en pocos años a El acero de Madrid (1608) y a la composición de las Rimas de Tomé de Burguillos (1634). Es Lope en plenitud creativa: setenta años no había cumplido y todavía le quedaban dos décadas de producción dramática.

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ESCENA 1.10 · vv. 850–950

Subgénero dramático

Comedia urbana de enredo amoroso

Familia: Comedia urbana / palacio madrileño

Sinopsis

Después de la lección de amor de Laurencio, Finea queda con Clara y le cuenta el episodio del retrato. Ahí descubrimos lo que el padre había hecho semanas antes: entregarle un naipecito miniado con la imagen de Liseo —el pretendiente indiano cuya llegada el público viene esperando desde la primera escena del acto—. Finea, fiel a su empirismo, había concluido que el hombre del retrato era así: jubón, cara, hombros, sin piernas. La escena se divide en dos movimientos que el corral de 1613 disfrutaba con su entusiasmo: primero, la confidencia con Clara sobre la naturaleza imposible del prometido sin piernas (vv. 850-885); segundo, la llegada efectiva de Liseo y el descubrimiento empirista que p

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14 personajes · 17 relaciones

Esquema dramatúrgico

Relaciones entre personajes

Octavio Miseno Rufino Maestro de danza Finea Nise Laurencio Liseo Duardo Feniso Pedro Turín Clara Celia
2 en escena · 12 contextuales
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vv. 850–872

Texto seleccionado

redondillas

CLARA Si os vais, ¿cómo?

FINEA ¿Has visto, Clara,

lo que es amor? ¿Quién pensara

tal cosa?

CLARA No hay pepitoria

que tenga más menudencias

de manos, tripas y pies.

FINEA Mi padre, como lo ves,

anda en mil impertinencias.

Tratado me ha de casar

con un caballero indiano,

sevillano o toledano.

Dos veces me vino a hablar,

y esta postrera sacó

de una carta un naipecito

muy repulido y bonito,

y luego que le miró,

me dijo: «Toma, Finea,

ése es tu marido», y fuese.

Yo, como, en fin, no supiese

esto de casar qué sea,

tomé el negro del marido,

que no tiene más de cara,

cuera y ropilla, mas Clara,

¿qué importa que sea pulido

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Notas del aparato · escena 1.10 — I / V

Aparato crítico

Notas más importantes

  1. EXT Nota extendida v. 869

    La convención del retrato de busto y la lógica empirista

    Los retratos miniatura del XVII se hacían casi siempre de busto: el rostro y los hombros del retratado, hasta el cuello del jubón. Era convención técnica (retratar las piernas requería formato mayor que el del naipecito) y simbólica (el rostro, en la tradición fisionómica heredada de Pomponio Gaurico y de Della Porta, era la ventana del alma; lo demás era cuerpo redundante). Las miniaturas matrimoniales —enviadas como prenda de compromiso entre familias antes del primer encuentro— seguían siempre esta convención. Que Finea concluya, viendo el retrato del jubón hacia arriba, que el hombre real era así —sin piernas— es la primera operación cómica empirista de la pieza. La lógica es radical y, dentro del marco que ella adopta, lógicamente impecable: si el retrato es representación fiel del retratado, y solo veo al hombre desde el jubón hacia arriba, entonces el hombre es así. Zamora Vicente leyó el episodio con cuidado: «hemos de suponernos a Finea haciendo extremos de pasmo al ver que su presunto marido tiene piernas y pies. Ella, ante un retrato de busto, pensaba que el retratado sería un hombre sin extremidades». La frase «¿Esto es burla o jerigonza?» (v. 919) que Clara aporta es el contrapunto que cierra el gag. La misma lógica empirista que Finea aplica al retrato la había aplicado a la doctrina de los spiritus visivi en 1.8 («arriedro vaya / cosa en que espíritus haya») y la aplicará a la mecánica matrimonial en 1.11 («Mi cama pienso que sobra / para los dos»). La consistencia interna del personaje —la radicalidad empírica— es la fuente de toda su comicidad y, eventualmente, de toda su sabiduría. Finea no es una colección de chistes; es una empirista coherente, y la pieza, leída despacio, lo deja claro escena tras escena. Una posfiguración pictórica ilumina por contraste lo que la pieza explota. Once años después de La dama boba, en 1624, Frans Hals pinta en Haarlem el cuadro hoy conocido como El caballero sonriente (Wallace Collection, Londres). El retratado, oficial holandés de unos veintiséis años, aparece exactamente donde Liseo aparecía en su miniatura: del jubón hacia arriba. La precisión técnica con que Hals pinta el bordado del jubón —flechas, cornucopias, antorchas, abejas, flores— compite en virtuosismo con la imposibilidad del cuerpo abajo. Quien mira el cuadro acepta la convención y deja de pensar en las piernas del oficial. El chiste de Finea fractura exactamente esa absolución: si la convención dice que el cuerpo retratado está allí aunque no se vea, y un personaje insiste en que solo está lo que se ve, la convención cede al ridículo. Hals y Lope son contemporáneos; la convención del retrato de busto es paneuropea; lo que difiere es que Hals la sostiene y la comedia madrileña la quiebra cómicamente. La pintura holandesa supone un espectador entrenado en el contrato pictórico; la comedia lopesca dramatiza al espectador que no firmó ese contrato. Hay una pista del XX que cierra el arco transmedia. Joseph Cornell, el ensamblador norteamericano del Surrealismo tardío, construyó en 1945-1946 una caja titulada Untitled (Penny Arcade Portrait of Lauren Bacall): dentro de un mueble de madera distribuyó, en compartimentos pequeños, fragmentos de retratos de la actriz —ojos, labios, mechones, fotogramas extraídos de To Have and Have Not— acompañados de bolas, cubos y espejos. El espectador no recibe el rostro; recibe sus partes. La operación es la inversa exacta de la de Finea: donde Finea expande el retrato truncado y le inventa un cuerpo entero (con piernas que después la sorprenden por excedentes), Cornell fragmenta el rostro completo y lo expone como inventario. Las dos operaciones cuestionan la unidad del cuerpo retratado, una por defecto y otra por exceso; las dos producen humor controlado.

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Notas del aparato · escena 1.10 — II / V

Aparato crítico

Notas más importantes

  1. EXT Nota extendida v. 883

    El galán que renuncia y la convención de la *comedia de figurón*

    La situación dramática de los versos 922-933 —el galán recién llegado que, en pocos minutos, prefiere a la hermana de la prometida— es convención del teatro áureo que Lope cultiva con maestría. La fórmula tipo es: (1) galán llega para casarse según acuerdo familiar; (2) descubre defecto en la prometida; (3) atraído por una alternativa cercana, formaliza el cambio; (4) la trama se complica con resistencia paterna y celos cruzados hasta resolverse en doble boda. Tirso de Molina la usaría en Marta la piadosa (1614) y en Don Gil de las calzas verdes (1615); Calderón la llevaría al extremo conceptual en No hay burlas con el amor (1635) y La dama duende (1629). En Lope mismo, la fórmula aparece en El acero de Madrid (1606), en El perro del hortelano (1613) y en La discreta enamorada (1606), entre muchas. La novedad lopesca en La dama boba es desplazar el rechazo del galán al terreno cognitivo. Liseo no rechaza a Finea por fea ni por pobre —la pieza ha establecido que es hermosa y dotada de cuarenta mil ducados—, la rechaza por incapacidad de entendimiento. La convención de la comedia áurea solía operar con defectos físicos o morales (cojeras, bizqueras, malos modales, sospechas de adulterio); aquí el defecto es cognitivo, lo cual eleva el rango del problema dramático. El matrimonio incluye cuerpo y dinero, pero exige también alma compartida. Liseo necesita una compañera con la que pueda hablar, y Finea no le ofrece, en el primer acto, conversación posible. La pieza dramatizará después que el problema dependía de la fase de desarrollo de Finea, no de su naturaleza: cuando aprenda, será otra cosa. Edward H. Friedman ha leído esta operación dentro del marco general de su lectura de la pieza: en La dama boba la doblez entre afecto y autointerés se dramatiza con honestidad sobria y sin moraleja externa. La elección de Liseo capta esa doblez: prefiere a Nise por discreta, no por más rica (Finea es tan rica como Nise o más); la elección se hace por capacidad cognitiva en mujer noble. Que la pieza haga descansar el desarrollo dramático en el aprendizaje de Finea es consecuencia: si el defecto fuese moral o físico, no habría aprendizaje posible; al ser cognitivo, sí lo hay. Lope, sin formularlo como tesis, dramatiza la entrada de la inteligencia femenina como criterio de elección matrimonial en la nobleza, novedad que el XVIII ilustrado consagrará en su pedagogía femenina. Un paralelo cinematográfico ilumina la operación. En Mejor… imposible (As Good as It Gets, James L. Brooks, 1997), Melvin Udall (Jack Nicholson) descubre, durante un viaje forzado, que la mujer que rechaza por su irritabilidad —Carol Connelly (Helen Hunt)— es exactamente la conversadora que necesita. La estructura es la misma que la de Lope: hombre que rechaza por defecto aparente y descubre, en la convivencia, la capacidad cognitiva que le hacía falta. Lope opera por contraste de hermanas (Liseo elige entre Finea y Nise), Brooks por transformación de la misma mujer en la mirada del hombre; pero la elección final, en ambas piezas, es por compatibilidad de habla. La pareja del XVII castellano y la del XX neoyorquino comparten el principio.

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Notas del aparato · escena 1.10 — III / V

Aparato crítico

Notas más importantes

  1. EXT Nota extendida v. 948

    El equívoco fonético «joyas / jo»: lacayos como filólogos cómicos

    El aparte de Turín en los versos 947-949 —«Y le sobra / de las joyas el principio, / tanto el «jo» se le acomoda»— pertenece a un género largo de chistes fonético-etimológicos del teatro áureo en boca de lacayos. La fórmula consiste en: (1) el lacayo identifica una palabra culta o cortés en boca del galán; (2) descompone la palabra en sus sílabas o letras; (3) extrae de los componentes un sentido vulgar, a menudo zoológico u obsceno, que aplica como burla a la situación. El espectador letrado del corral, entrenado en la retórica de la paronomasia, disfrutaba especialmente estas operaciones. La descomposición joyas → jo + yas es etimológicamente falsa pero retóricamente eficaz. Joya viene del francés joie (alegría), del latín gaudia, sin relación con la interjección jo (variante apócope de ho o ʝó, atestiguada como freno de mulas en Covarrubias 1611, s.v. «mula»). Pero al aislar fonéticamente la sílaba jo y oponerla al resto de la palabra, Turín produce un equívoco que dramatiza la situación: la prometida es la mula a la que se le dice jo. La operación combina dos registros léxicos que la cultura del XVII mantenía separados: el cortesano (joya, regalo nupcial) y el rústico (jo, freno de animal). El espectador del corral disfruta el cruce. La técnica tiene precedente exactos en Cervantes. En El coloquio de los perros (1613, contemporáneo de La dama boba), Berganza descompone palabras cultas con asociaciones rústicas con la misma estrategia. En el Quijote II, los discursos de Sancho a la duquesa están salpicados de paronomasias de este tipo, donde el rústico extrae sentido vulgar de las palabras cultas. La fórmula técnica —el lacayo o criado como filólogo cómico— se sostendrá en el teatro áureo y reaparecerá hasta los entremeses cervantinos y las jácaras de Quevedo. La conexión con el Quijote es notable porque Cervantes y Lope, en 1613, escriben simultáneamente: Cervantes está acabando la segunda parte del Quijote (publicada 1615), Lope está estrenando La dama boba. Ambos comparten el laboratorio retórico del Madrid de los Austrias, ambos juegan con el cruce de registros, ambos asignan al criado o al lacayo la función filológica de descomponer la palabra culta. La diferencia es que Cervantes lo hace en clave moral (Sancho es vehículo de sabiduría popular), Lope en clave cómica (Turín es vehículo de risa). Las dos prácticas son legítimas y las dos producen literatura.

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Notas del aparato · escena 1.10 — IV / V

Aparato crítico

Notas más importantes

  1. DRM Dramaturgia v. 948–950

    ¿Joyas traéis? — Y le sobra / de las joyas el principio, / tanto el «jo

    se le acomoda» — chiste fonético-etimológico. Turín (en aparte) juega con la palabra joyas: el principio de la palabra es jo, y jo es interjección coloquial del XVII que se aplicaba a las mulas para detenerlas («¡jo, mula!»). Aplicado a Finea, el chiste es brutal: «la prometida tiene de las joyas solo el «jo»» = «la prometida es la mula que merece ese «jo»». La fórmula combina insulto rústico (mula) con desaire onomatopéyico (jo): se la trata como animal de carga. Lope construye el aparte con precisión filológica: la etimología popular de joya (del francés joie, alegría, vía provenzal joia) no preocupa al chiste; lo que importa es el sonido aislado jo. La línea cierra la escena con desencanto del lacayo, cuya función dramática es duplicar y degradar el desencanto del galán.

  2. INT Intertexto v. 938–940

    Ese macho de la noria / pudierais haber pedido, / que anda como una persona

    macho de noria era el mulo o mula que daba vueltas atado al eje de la noria para sacar agua del pozo: animal proverbial de la paciencia, la constancia, y también de la necedad mecánica que anda y anda sin objetivo. En el imaginario rural castellano la fórmula «como un macho de noria» se aplica a la torpeza ciega. Que Finea sugiera al prometido que podría haber pedido un macho de noria (= alquilarlo para cabalgar, en vez de las postas) es chiste empirista: si el camino es largo y los deseos lo hacen más largo, mejor un animal lento que sepa la ruta. La paronomasia posta / macho refuerza el chiste con dos palabras de timbre vocálico abierto que riman al oído.

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Notas del aparato · escena 1.10 — V / V

Aparato crítico

Notas más importantes

  1. CTX Contexto v. 907

    Llegad sillas y almohadas

    costumbre del recibimiento de huéspedes en la casa nobiliar madrileña del XVII. Las almohadas eran cojines de terciopelo o brocado que se colocaban en el suelo del estrado (la sala de damas) o sobre las sillas de cadera para sentarse, especialmente las mujeres. Las sillas, generalmente de tijera o de cadera, se ofrecían a los hombres. La distinción de mobiliario por sexo regía la sociabilidad cortés: las damas en el estrado bajo sobre almohadas, los caballeros en silla alta. Octavio, ordenando sillas y almohadas a la vez, prepara la mezcla: hombres y mujeres se sientan juntos para el recibimiento del prometido. La acotación social es exacta.

  2. LEX Léxico v. 943–944

    Aunque hermosa y virtüosa, / es Finea deste humor

    humor en doble sentido del español del XVII. Primer sentido: carácter, disposición de ánimo (sentido moderno). Segundo sentido: humor galénico, fluido corporal (sangre, flema, bilis amarilla, bilis negra) que determinaba el temperamento según la fisiología hipocrático-galénica. Decir que Finea «es deste humor» significaba a la vez «tiene este carácter» y «su composición humoral la inclina así». La pieza opera con la doble lectura: Nise diagnostica a Finea con la naturalidad del médico de la corte que registra una predominancia de bilis o flema. La medicina del XVII castellano —Huarte de San Juan, Examen de ingenios para las ciencias (1575); Andrés Velázquez, Libro de la melancholía (1585); Luis Mercado, De melancholia (Valladolid, 1622)— aplicaba la teoría humoral al carácter femenino con frecuencia. Que Finea sea «deste humor» es marca clínica, no solo descriptiva.

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Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo · 1609 — I / II

Relación con la poética lopesca

Arte nuevo de hacer comedias 1609

El Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (1609) es la poética que Lope leyó ante la Academia de Madrid cuatro años antes de autografiar La dama boba. La pieza encarna casi punto por punto la fórmula del Arte nuevo: tres actos, polimetría funcional, mezcla de lo trágico y lo cómico, decoro de los personajes según su condición.

La división en tres actos —«Mas ninguno de todos llamar puedo / más bárbaro que yo, pues contra el arte / me atrevo a dar preceptos…»— se respeta sin fisura: planteamiento (Acto I, llegada y diagnóstico), nudo (Acto II, educación y desplazamiento amoroso), desenlace (Acto III, locura fingida y boda). Cada acto cierra con un giro que mueve la acción.

La polimetría sigue al pie de la letra los preceptos del Arte nuevo: «Las décimas son buenas para quejas; / el soneto está bien en los que aguardan, / las relaciones piden los romances; / aunque en octavas lucen por extremo. / Son los tercetos para cosas graves, / y para las de amor las redondillas.» En La dama boba la redondilla domina los diálogos amorosos cómicos, las octavas elevan la conversación de Octavio y Miseno (1.2), el soneto culterano de Duardo (vv. 527-540) marca un alto reflexivo en la academia.

El decoro lingüístico se respeta: Octavio habla con la gravedad de un padre noble; los maestros parodian el lenguaje técnico; los criados (Clara, Pedro, Turín) tienen la voz desinhibida y graciosa que el Arte nuevo prescribe.

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Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo · 1609 — II / II

Relación con la poética lopesca

Arte nuevo de hacer comedias 1609

La hibridación trágico-cómica del Arte nuevo aparece atemperada: la pieza no llega a la tragicomedia plena pero contiene momentos de tensión real (la disputa de la dote en 2.6) entre escenas francamente cómicas (la lección imposible de 1.4, los desmayos fingidos del Acto III).

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10 entradas · 1–8 — I / II

Bibliografía consultada

8 referencias

  1. Artículo

    Sobre la pedagogía pictórica matrimonial en la corte de Felipe III, Magdalena S. Sánchez (1998): The Empress, the Queen, and the Nun: Women and Power at the Court of Philip III of Spain (Baltimore: Johns Hopkins University Press

  2. Edición

    Sobre el jubón en la moda áurea, Carmen Bernis (2001): El traje y los tipos sociales en El Quijote. ; sobre la moda en la corte madrileña del XVII, Amalia Descalzo, «La moda en la corte de Felipe IV», en Velázquez y la familia de Felipe IV, ed. Javier Portús (Madrid: Museo del Prado, 2013)

  3. Artículo

    Sobre el ceremonial doméstico de la corte madrileña, María José del Río Barredo (2000): Madrid, urbs regia: la capital ceremonial de la monarquía católica. ; sobre la vida femenina, Mariló Vigil, La vida de las mujeres en los siglos XVI y XVII (Madrid: Siglo XXI de España Editores, 1986)

  4. Artículo

    Sobre el epíteto divina en la convención petrarquista castellana, Antonio Prieto (1984): La poesía española del siglo XVI, 2 vols. -1987)

  5. Edición

    Gonzalo Correas, Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627) (1967): ed. Louis Combet. s.v. «macho»; Eleanor S. O'Kane, Refranes y frases proverbiales españolas de la Edad Media, Anejos del BRAE II (Madrid: Real Academia Española, 1959)

  6. Artículo

    Sobre la paronomasia en el Siglo de Oro y la voz en la escritura áurea, Aurora Egido (2004): De la mano de Artemia. Estudios sobre literatura, emblemática, mnemotecnia y arte en el Siglo de Oro (Palma de Mallorca: José J. de Olañeta / Universitat de les Illes Balears

  7. Artículo

    Lope opera por contraste de hermanas (Liseo elige entre Finea y Nise), Brooks por transformación de la misma mujer en la mirada del hombre; pero la elección final (): en ambas piezas, es por compatibilidad de habla

  8. Edición

    Vega Carpio, Lope de (2007): La dama boba. Edición de Marco Presotto, Comedias de Lope de Vega. Parte IX, vol. III, Lleida, Milenio (PROLOPE)

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10 entradas · 9–10 — II / II

Bibliografía consultada

2 referencias

  1. Edición

    Vega Carpio, Lope de (1609): Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo. Edición de Evangelina Rodríguez Cuadros, Madrid, Castalia, 2011

  2. Estudio

    Pedraza Jiménez, Felipe B. (2009): Lope de Vega: pasiones, obra y fortuna del «monstruo de la naturaleza». Madrid, EDAF

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